Opinión cofrade

Soy Cofrade y no periodista

Soy cofrade y no periodista

Sí, me confieso, no soy periodista, soy cofrade. Soy cofrade de sentimiento y devoción. Tengo respeto a mis Titulares, a quienes dirijo mi oración diaria. Además, procuro transmitir todo lo que conlleva ser cofrade a mis pequeños. Asimismo, presumo del legado que me dejaron mis mayores.

Soy cofrade, no periodista. Por eso quiero confesarme con vosotros. Sí, no soy periodista, que quede claro. Sobre todo quiero que entendáis que escribo estas líneas desde el sentimiento, desde el corazón. Porque, últimamente, me duele, me duele mucho que haya cosas y personas que hieran ese sentimiento que os digo.

No penséis que me duele la escasez de civismo, que también, sino sobre todo tanto “periodista” y tanta “prensa cofrade” que aflora en los últimos tiempos. El mero hecho de tener un blog o mantener un grupo en una red social, de repente ha puesto palabras en boca de mucha gente que nunca deberían salir de la boca de un cofrade.

Periodismo cofrade

Me refiero a estos que se ponen el título de “periodista” y se permiten el lujo de hacer alarde de tantos seguidores o tantos lectores. ¡Qué absurdo! Es el calificativo más respetuoso que puedo decir en torno a ellos, porque sólo viven, como bien me dijo una buena persona, de “las miserias del hombre”. Pues ofrecen al mundo, a través de las redes sociales y los blogs, contenidos sacados de contexto, cuentan noticias como si esto fuera un “Sálvame” televisivo o una taberna. Por supuesto, eso lo hacen para conseguir más seguidores a costa de dañar a Cofradías y cofrades. Esa gente son los que dicen:

¡Ya tengo más de …… seguidores! Sin duda soy periodista, soy un grande…soy “influencer”

Tú que me lees, si te has visto identificado en mis palabras quiero que sepas que sólo eres alguien más de los que ofrecen mentira, de los que cuentan patrañas. Eres de los que NO transmiten lo que es ser cofrade de verdad. Pero quiero que sepas una cosa. Si te has identificado como “periodista cofrade” de esta índole, no eres nadie. De tantos que te siguen piensa que muchos se ríen a tus espaldas porque, al final de todo lo que estás haciendo, siempre lo andas copiando de otro sitio.

Para terminar permíteme un consejo “repudiado periodista”. Lo primero que debes aprender es a ser humilde y sobre todo ser fiel a la verdad y ser cofrade implica tantas cosas que tú, si te has identificado con mis palabras, no llevas en tu corazón. A tus miles de seguidores no transmites nada, y si crees que con esto te harás famoso, encontrarás la fama más miserable. Mientras, el cofrade de sentimiento y devoción, con sus poquitos seguidores y con su pequeño blog, será siempre el admirado y la referencia en el mundo cofrade. Él, sienta a sus pequeños en sus rodillas y les enseña a rezar a sus Titulares y acompaña y respeta a sus mayores por todo lo que le enseñaron.

No quiero terminar sin mostra mi agradecimiento y apoyo a los PERIODISTAS COFRADES (con mayúsculas), a los que tienen un título que les costó obtener tras muchas noches sin dormir para estudiar; a esos que son capaces de contarlo todo y transmitirnos tanto. También me dirijo a aquellos que no tienen un título pero que son cofrades primero y comunicadores después, estos que tanto nos enseñan y son capaces de regalar sentimiento y respeto desde unas líneas o unas palabras en radio o televisión.

A vosotros, gracias.

Perdonad la redacción de estas líneas, pero no soy periodista soy cofrade.

Redacción, Vivimos La Pasión
Sevilla a 8 de Mayo 2018

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