Opinión cofrade

La corona de espinas de Jesucristo

La corona de espinas de Jesucristo

Conocer la figura histórica de Jesucristo es apasionante y aún más es saber lo que sucedió en la Pasión, Muerte y Resurrección del Hijo de Dios. Así, en este artículo vamos a conocer un aspecto curioso, importante y del que no suele hablarse. Vamos a conocer cómo fue la corona de espinas que Cristo tuvo sobre su cabeza.

La corona de espinas de Cristo

Jesús de Nazaret (o Nazareth), hijo de María e Hijo de Dios Padre, llegó a cumplir 33 años. Sus palabras, sus hechos y especialmente sus milagros los leemos en el Nuevo Testamento. La Biblia, en su Nuevo Testamento, y especialmente en los Evangelios, nos habla de Él.

Para los cristianos, para los católicos, queda claro que Jesús existió como personaje histórico. Además, si algo nos conmueve es su Pasión y Muerte.

En este artículo nos vamos a centrar en cómo fue la corona de espinas que Jesucristo ciñó sobre su cabeza.

Cristo fue burlado y duramente castigado por la población hebrea y por el ejército romano.

¿Cómo era la corona de Cristo?

Aquella corona estaba hecha de ramas de espinos propios de la región de Judea de donde era natural. En concreto, y tras estudiarse la Sábana Santa (Sábana de Turín o Santa Síndone), se sabe que las ramas eran de la especie “Ziziphus jujuba”, también conocida como Azufaifo.

La corona de espinas de Jesucristo
Rama y espinas de azufaifo

Esta especie vegetal arbustiva tiene unas durísimas y puntiagudas espinas capaces de penetrar en el cuero cabelludo y hasta clavarse en el hueso del cráneo. Por tanto, esto nos hace ya imaginar el gran sufrimiento de cualquier persona en una situación similar.

La corona de espinas de Jesucristo
Espinas de Ziziphus Jujuba

¿Qué dice el Evangelio de San Mateo? 

En las imágenes de cualquier crucificado es habitual ver cómo sobre sus cabezas hay una corona de espinas en forma de aro que recorre el cráneo. Sin embargo, el Evangelio de San Mateo (y el de San Juan Evangelista) indica que a Jesucristo le pusieron una corona de espinas sobre la cabeza y no a su alrededor.

Evangelio de San Mateo (27,29)

La corona de espinas de Jesucristo
fragmento del Evangelio de San Mateo en griego clásico

La traducción del texto original en griego clásico al español es la siguiente:
“Y trenzando una corona de espinas se la pusieron sobre su cabeza”.
(En el texto griego subrayo el término “epí” que significa sobre)

¿Qué dicen los estudios de la Sábana Santa de Turín?

Los análisis anatomopatológicos que se han practicado sobre la Sábana Santa de Turín indican lo siguiente:

Las marcas que tiene el tejido coinciden con la anatomía del cuerpo de un varón, azotado, crucificado y con una corona de espinas en su cabeza. Por tanto, si deducimos y creemos que Jesús de Nazaret fue quien estuvo envuelto por la Sábana Santa, llevó sobre su cabeza un casco de espinas llamado “pileus” por los romanos.

¿Qué era el pileus?

El “pileus”, en el mundo clásico era una corona a modo de casco que llevaban los reyes en las sociedades orientales.  

En el caso de Cristo, su “pileus” era un casquete de ramas espinosas que le cubría no sólo la cabeza sino por delante la frente y las sienes y, por detrás, llegaba hasta la nuca.

La corona de espinas de Jesucristo
Grabado de cómo sería la corona de espinas sobre la cabeza de Cristo

Esta corona de espino, con largas, duras y muy agudas espinas, hería la piel del cuero cabelludo y penetraba hasta el hueso del cráneo. 

La Pasión de Cristo

Jesucristo debió sentir un inmenso dolor físico.

Jesucristo, sin duda alguna fue torturado antes de morir en la cruz. Sumémosle a todo ello que Cristo fue previamente flagelado con crueldad y golpeado por todo el cuerpo. Incluso, le golpearon en la cabeza con la corona de espinas puesta.

¿Qué dice el Evangelio de San Marcos?

El evangelista San Marcos nos narra cómo
“Le golpeaban la cabeza con una caña y le escupían”

La corona de espinas de Jesucristo
Cuadro de Tiziano en el que Jesús es golpeado en la cabeza

La corona se la quitaron y volvieron a poner cuando le revistieron a Jesús con la túnica púrpura antes de marchar hacia el Monte Gólgota donse sería crucificado. Imaginemos aquella situación de dolor intenso al quitarle la corona desgarrándole la piel las espinas. Y tras esto, otra vez, las espinas desgarrarían su cuerpo al volver a ceñirle la corona.

Jesús camino del Calvario

No debemos olvidar cómo Jesús caminó hacia su crucifixión, cargando sobre sus hombros y espalda un gran y pesado travesaño de madera. Ese madero apoyado sobre su nuca, clavaría aún más la corona en su cuerpo. Y otros sufrimientos llegarían tantas veces como cayó al suelo. De hecho, en una de esas caídas, una espina de la corona se le clavó profundamente en la frente, como atestiguan las marcas de la Sábana Santa de Turín y el Santo Sudario de Oviedo. 

Jesús de Nazareth, Varón de Dolores.

Jesucristo sangró hasta casi desangranse, fue torturado y humillado. Como se dice en la tradición católica, Jesús fue Varón de Dolores, padeciendo para redimirnos a los hombres del pecado.

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